El Feliz Indeciso

Muchas veces la felicidad se encuentra en las cosas más livianas, las menos importantes. Una mirada, una postal, una siesta. Un recuerdo, un día menos en el calendario, un caramelo. Un indeciso que se decide, un cobarde que se atreve, un infeliz que se alegra.
La certeza de que la espera acabará más tarde o más temprano. La fugacidad de una amistad nunca perdida, las mariposas en el estómago cuando nadie las esperaba. El todo antes que la nada.
Unirse a la vida, reírse porque sí, pensar que el otoño es verano y confíar en que el invierno será una primavera. Esperar impacientemente para ser pacientes, jugar a que los avatares del destino son juguetes, apostar por lo fundamental y no recordar siquiera lo accesorio. Escribir con muchas comas y que alguien diga que tus textos parecen llenos de cagaditas de mosca.
Saber que no eres, pero que estás. Ser consciente de que la contradicción es una forma más de vida, de que la seguridad es una coraza, de que la vida no son más que dos días. Olvidarlo todo sin olvidar a nadie, pensar que todo vale. Que no hay barreras, sólo puentes. Que la esperanza ni muere, ni se la mata.
Hoy, más que nunca, soñé que dormía y dormí mientras soñaba...






arwen7 dijo
Un texto lleno d e verdad, conciliador, con un tono de verde esperanza que nos lleva a pensar que despues de todo, todo merece la pena...
Saludos.
18 Noviembre 2008 | 12:07 PM