Buscando en el baúl de las ideas

El temor a la hoja en blanco es uno de los peores demonios a los que solemos enfrentarnos los indecisos a los que nos gusta escribir. El querer decir algo y no saber qué, ni cómo. A mí me pasa muy a menudo y por ello intento siempre anotar todo lo que me parece relevante, divertido, interesante o bonito.
Estos últimos días han estado jalonados de buenísimas ocasiones que contar, aunque todavía -y para no variar-, no me he decidido por nada en concreto. Así que, y en espera de que la bombilla se encienda y las ideas se escriban solas, dejo aquí una pequeña lista de mis proyectos de entradas más recientes, retazos de una frágil memoria y aún más endeble imaginación, ricos en delirios y metáforas poco conseguidas. Me disculpo, por anticipado, por las posibles disgresiones y salidas de tono. Ahí voy:
1) La historia de un pato que habla idiomas. Será, espero, un relato que invite a la reflexión sobre la incomprensión y la soledad en nuestra sociedad hiperglobalizada y carente de compasión hacia el "raro" o "diferente". Un bombazo seguro.
2) Mi opinión sobre las últimas joyitas cinematográficas que he contemplado: "Animalillos sin ni puta gracia", "Ana Belén hace porno suave para amas de casa" y "Solo los puretas se enamoran". Esta última es muy recomendable y cuenta con una Meryl Streep en estado de gracia, un estupendo y barrigón Alec Baldwin y un sorprendentemente comedido Steve Martin. No es tan previsible como cabe esperar y tiene ciertos secundarios que son la bomba. Amén de alguna escena de despiporre fumeta en una fiesta que vale su peso en oro, por inverosímil y bien construida. De las otras dos (vistas en la nueva TVE sin anuncios, oh yeah), mejor no hablo, pues me pongo de mal humor y no quiero que me censuren esta bitácora.
3) Una disertación filosófica sobre por qué a todo el mundo le emociona la nieve y a mí me da canguelo. Aparte de que tampoco la veo tan bonita, ni le encuentro el gusto a morir de frío a bolazos.
4) Una pequeña reseña sobre lo feliz que me hacen los SMS de los seres más queridos y adorables del mundo mundial a cualquier hora del día (y de la noche). Sé que me repito, pero qué se le va a hacer. Disfruto especialmente los mensajes nocturnos, cuando aún me pillan despierto y puedo contestarlos. Eso de "acabo de acordarme de ti" provoca que un bondadoso escalofrío recorra mi espalda, que el arcoiris de las emociones comience a confluir en un solo color, denso como las florecillas del campo más bucólico en la primavera más temprana, cuando aún hace fresquito y es aconsejable llevar una rebeca fina como la frontera de alegría vital que el tren de los sueños cruza a través de las vías de caramelo que separan nuestra idolatrada niñez de nuestra cada vez más dura y menos azucarada edad adulta. Vamos, que me pongo muy contento, ¿me entiendes?
5) Un cuento sobre un escritor que siempre tira sus obras a la basura por miedo a no ser lo suficientemente brillante y que, de repente, se encuentra por la calle con el personaje de la novela que no terminó. El personaje, desaliñado y dolorido, le increpa su actitud y al final la cosa acaba como el Rosario de la Aurora. La moraleja será: Niños, hay que terminar las cosas y aprovechar el tiempo que nos da la vida.
6) Coca-Cola Light y Pepsi Boom: Una historia de amor imposible. Completan el reparto la Kas de Naranja y la Fanta de piña, dos incomprendidas amantes lesbianas en un mundo de azúcares añadidos en el que el éxito, el fracaso y las drogas van de la mano. Lo dedicaré a todo aquellos que piensan que la Pepsi "sabe a charco". De aquí a Hollywood hay un paso, señores.
7) Mi últimos redescubrimientos musicales: Maggie Reilly e Ismael Serrano. Me empalagué con ellos en la adolescencia y Spotify ha vuelto a traerlos a mi vida. Ahí van dos botones, para la mejor muestra:
Vale: las cantantes de pop dulzón y ojos bonitos empiezan a ser una pauta.
No, no es un canto a la pederastia. Toca leer entre líneas y no quedarse con lo obvio, leches.
...Y un nuevo blog que me acaban de recomendar y que los traductores, esos pequeños seres invisibles a los que todo el mundo toma como diccionarios con patas, encontrarán bastante útil y ameno.
Y también quiero escribir sobre Michael Ende, el abuelo Palancas y mis peripecias vitales en este invierno inolvidable. Pero eso es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.







shesalady dijo
cierto es que la hoja en blanco es de los peores monstruos con los q se pueda uno topar... de echo creo q cuantos mas guiones escribo menos gracia tienen mis post, mi lista de la compra, mis anotacions en libros.. vams, todo lo demas.
desde luego a ti parece no afectarte, tienes para dar, repartir y encima sugerir un blog nuevo a los lectores, estas echo un crac.
un saludo!
14 Enero 2010 | 07:50 PM